Cuando conocí a mi esposo una de las primeras cosas que le dije era que yo no quería tener hijos en mi vida. Y su respuesta fue: "Ya te van a venir las ganas". ¡Y tenía razon! Él logró conectarme con mi lado maternal, hasta el punto de que fui yo quien le pidió a él que quería un hijo.Y así pensé que iba a tardar como un año en quedar embarazada, pero Isa nos soprendió al mes!No podía creer que ya había quedado embarazada apenas había empezado a buscarla. Hoy, Isa es la luz de nuestras vidas. No hay nada que cambiaría. Ella simplemente me llena el alma desde lo más profundo.
Marisol de Colegiales