
Desde el mismo momento en que sale del hospital o de la maternidad, es importante que el bebé se desplace con toda seguridad y confort. Si el médico lo aprueba y el tiempo acompaña, la mamá podrá llevar a pasear a su hijo desde muy chiquito, aunque sea por breves lapsos de tiempo. Estar al aire libre estimulará su apetito y lo ayudará a dormir mejor. Además, para él representará un motivo de gran interés y entretenimiento.
¿Qué debe contemplar una mamá a la hora de elegir el carrito?
Como siempre, deberá ser de buena calidad, confortable, seguro y resistente. Cuidando todos los detalles y accesorios.
Es importante que el cochecito haya sido diseñado para acompañar al niño en su crecimiento. De hecho, la mamá podrá comprobar que al aumentar su peso y su vivacidad, el carrito será sometido a increíbles pruebas de resistencia.
Funcionalidad
Hoy en día, existen varios modelos que responden al estilo de vida familiar. Los hay clásicos, deportivos y ultralivianos. Con accesorios para bolsos, canastos y apoya vasos. También existen los que se reclinan hasta hacerse cama, e incluso los que vienen con moisés incorporado.
Los cierres deben ser simples, ágiles y con trabas de seguridad.
Las ruedas delanteras giratorias suelen ser muy útiles ya que facilitan las maniobras. Algunos modelos ofrecen la posibilidad de bloquearlo para determinados momentos.
Las ruedas traseras deben tener algún sistema de frenado para mayor seguridad en caso de tenerlo estacionado.
Peso
Para cochecitos de paseo, se sugiere elegir los más livianos.
Si la mamá suele salir a correr, existen modelos especiales. Generalmente son más pesados, constan de tres ruedas grandes, frenos y manijas que se sujetan a la madre para evitar cualquier accidente en recorridos con pendientes.
Tamaño
Es importante tener en cuenta el lugar que la mamá dispone en su hogar; si vive en un edificio de departamentos y utiliza ascensores; el tamaño del baúl del auto y/o si viaja en transporte público.
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Higiene
Todos los artículos y accesorios que tienen contacto con el bebé deben estar limpios. Hay que recordar que en muchas ocasiones el niño comerá entre otras cosas galletitas, beberá leche, juguitos, vomitará estando en el carrito, por lo que es fundamental que el tapizado sea desenfundable y lavable.